Al planificar un viaje se deben tomar en cuenta muchos factores como el presupuesto, la comida, el transporte y un detalle muy importante: La estadía. Los turistas analizan cuál de esos factores merecen prioridad. Unos ahorrarán en la comida (o no), otros en el transporte y muchos buscarán un hotel económico y bien ubicado.

Para los que sólo necesitan dormir hay muchas opciones buenas y baratas en la capital para pasar la noche. Bien sea en una pensión o un hotel de tres estrellas, lo importante para muchos es que se pueda dormir tranquilo y que sea limpio. Para conocer la ciudad hay que caminar bastante, por lo que prácticamente los turistas llegan a dormir y luego se levantan muy temprano para seguir conociendo y visitando los sitios emblemáticos de Lima.

Por lo tanto, muchas personas ahorran en el hospedaje y deciden invertir más su presupuesto en probar la extensa y variada gastronomía peruana, caminar por sus calles y ver el atardecer en la playa.

Muchos turistas prefieren los hoteles que quedan cerca de la Plaza de Armas y la Plaza San Martín por su buena ubicación. Estos hoteles son sencillos, con camas cómodas e ideales para descansar, lo cual es algo que muchos agradecen después de una larga jornada de paseo por los distritos de Miraflores, San Isidro y otros puntos de interés.

Un punto a destacar por muchas personas que han visitado Lima es la atención del personal en los hoteles, independientemente de su categoría. La calidez y educación del peruano se hace sentir. La calidad humana es un factor importante a la hora de regresar a un hotel, sea este muy sencillo o extremadamente lujoso.

Muchos de los hoteles de Lima tienen el desayuno americano incluido y ofrecen un Pisco Sour de bienvenida. Además tienen servicio de taxi al aeropuerto. Hay muchas opciones económicas para hospedarse en la capital peruana.